Nota Editorial
El Centro de Producción e Investigación en Artes de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba es, desde su creación en 2002, un espacio de promoción, debate y circulación de proyectos artísticos que buscan integrar la práctica y la teoría, en el ámbito académico y el medio. Las múltiples propuestas de montajes escénicos, visuales, audiovisuales y musicales, como todas aquellas propuestas interdisciplinares que se desarrollan en el centro, se producen en condiciones específicas posibilitando un abordaje reflexivo sobre la problemática de las artes en la contemporaneidad en la ciudad de Córdoba, y desde este lugar, en Argentina.
La publicación de Cepia propicia este marco reflexivo en el cual se inscriben y llevan a cabo los procesos artísticos actuales, divulgando en un formato electrónico –esta publicación on line-, las líneas de trabajo que orientan la producción, la investigación, la formación y la extensión de los proyectos radicados en su sede. Esta revista especializada, cuenta con el antecedente de la publicación “Artes Cepia” editada durante los años 2009 y 2010.
El #0 (número cero) de la revista del Cepia, que aquí presentamos, contiene cuatro secciones: Entrevistas, Proyectos, Imágenes y Reflexiones. En Entrevistas se desarrollan, en formato audiovisual, las realizadas al maestro japonés de Danza Butoh, Katsura Kan, quien presentó su espectáculo “Curious Fish” en la Sala Jorge Díaz del centro; y a los artistas locales Carla Monguilner, Malku Elorrieta y Sofía Pech, que expusieron “Espacio Adentro” y “Modos, modo” en la Sala de Artes Visuales.
En la sección Proyectos se publican algunos de los seleccionados en las convocatorias anuales del cepiAbierto 2011, que en esta edición se dedica particularmente a la muestra ya mencionada, “Espacio adentro” del área de artes visuales y a los ensambles y agrupaciones “Leim Ensamble”, “Red Ensamble”, “Slap!” y “La Turba” provenientes del área música del centro.
En Imágenes se exhibe el material fotográfico de diferentes muestras y espectáculos presentados en el CePIA, recopilado por el equipo de Registro, Documentación y Archivo (RDA).
En la sección Reflexiones, Jazmín Sequeira, Andrea Ruiz, Gustavo Blázquez, José Luis Arce y José Luis Valenzuela colaboran con sus artículos analizando desde diferentes perspectivas las relaciones complejas entre las artes, como prácticas culturales y disciplinares, y los distintos marcos institucionales en los cuales se desenvuelve.
Particularmente, la reflexión que propone Jazmín Sequeiro sobre “La necesidad del CePIA”, se focaliza en pensar el lugar político del centro en un marco institucional particular, la reciente facultarización de la escuela de Artes, y el proceso nacional de legitimación creciente de la formación superior en artes asociada a las actividades de producción e investigación, y a los sistemas de evaluación y financiamiento universitarios. Propone abandonar el entendimiento del Cepia como un “pabellón” más, es decir, sólo desde su localización física, promoviendo la apropiación de este espacio académico desde la conformación de programas de debate crítico sobre las artes y la formación artística. Además, señala que el centro debe discutirse/plantearse desde un lugar que se piensa/vincula con la comunidad no universitaria. El gran desafío consistiría en movilizar una producción crítica de lo social, esto es, concluye la autora, refiriendo a Alan Badiou, un pensamiento/acción que discuta las distribuciones simbólicas de su entorno, que se encargue de ingresar formas emancipatorias, con la conciencia de que muchas veces las lógicas de dominación se ocultan en las formas más correctas de la política. Esto significa mantener reciclado no sólo el contenido de nuestro pensamiento sino fundamentalmente la forma misma de pensar (las artes, la política, las instituciones, etc.).
Andrea Ruiz en su artículo “Lo propio y no apropiado entre las artes y una comunidad no especializada” reflexiona sobre las relaciones que se establecen entre las artes y una comunidad no especializada. Reseña situaciones particulares del contexto del siglo XIX y principios del XX, en las cuales se buscó aproximar el arte a la vida cotidiana. A continuación, delimita algunas de las estrategias desarrolladas hasta el presente en el campo de las prácticas artísticas y las políticas culturales tendientes a favorecer el acceso de la sociedad al arte. Señala que, dentro de algunas tendencias en las prácticas artísticas contemporáneas, se piensa en una realidad y un grupo social, sin distinguir condiciones de clase u otras diferencias culturalmente constituyentes de las subjetividades. Invita a la investigación de tales condiciones para generar propuestas que no planteen apropiaciones (pues refuerzan el carácter de “territorio ajeno”, “no propio”), sino intercambios entre producciones de diferentes grupos. En este marco, concluye, las instituciones públicas deben posibilitar la producción de obras artísticas en condiciones equitativas.
En “¿`Cultura para todos´ (y todas)?” Gustavo Blázquez, analiza el concepto de cultura retomando la descripción de Williams, planteada en cuatro campos semánticos: como proceso social de desarrollo espiritual, intelectual y estético de la burguesía; como un descriptor de un estado de cosas (tradiciones) en el contexto de formación de los estados-nación; como estilo de vida de un pueblo y como referencia de las obras y prácticas, intelectuales y artísticas. A estas nociones, el autor, suma la propuesta de Yúdice, la cultura como recurso dentro de la lógica del acceso del capitalismo cultural cuyo interés se centra en la producción de servicios y el desarrollo de las “industrias culturales”. Esta perspectiva es retomada por Blázquez, para analizar los slogans publicitarios (“Cultura para todos y en todas partes” - “Córdoba entre todos”) y ciertas acciones del estado de la Provincia de Córdoba en los últimos años (sobre el patrimonio cultural y la edificación de monumentos). En dicho análisis, hace manifiesto algunos procedimientos mediante los cuales la “Cultura para todos” se convierte, paradójicamente, en un recurso de la reproducción del capital privado, y el Estado y la colonia, en una etapa “natural” de la historia de los habitantes.
Dos artículos referidos a la actividad teatral cierran las Reflexiones de la publicación.
En “Theatron de obscenidades”, José Luis Arce denuncia la situación de las prácticas contemporáneas, su carácter informe e indiferente, la saturación perceptiva y el efecto estupefaciente que producen, las supuestas actitudes transgresoras. Critica a los críticos que refrendan los malos trabajos y a la ley que convierte al teatro en un servicio público ¬y con ello, parte de una “culturosidad”, de un consumo, y a los ciudadanos en consumidores. Propone ver el arte como develador de la realidad y sobretodo como agente destructor de la misma. Asimismo, reconoce que es difícil discernir el teatro de aquello que no lo es, considerando el mérito de su rango artístico. A partir de Jean-Fraçois Lyotard quien propone una ceguera, un vacío, una suspensión de la sensibilidad común, y de José Luis Brea, quien reconoce que la imagen hace presente un acontecer, el autor promueve la skepsis, siempre buscar, siempre investigar, para que la escena pueda ser pensada como la evidencia de lo no idéntico y la realidad pueda ser torcida por la imaginación.
En “Teatros débilmente visibles” José Luis Valenzuela aborda la problemática del “hacer teatro en provincias”, situándola en el campo de la formación profesional y la circulación y promoción de espectáculos al que cualifica de accidentado y pedregoso. Su reflexión va más allá de los marcos institucionales de la enseñanza o del estímulo de ciertos organismos, para centrarse en la figura de los teatristas y en el deseo tenaz, en el acto reiterado de hacer teatro, aún cuando la recepción de sus obras se limite a colegas y funcionarios. Propone entonces, pensar el campo árido de la provincia teatral no como una categoría geográfica o territorial sino fundamentalmente, como una categoría socio-histórica, psico-social o psico-política. Comenta la producción regional del teatrista jujeño, Damián Guerra y analiza su construcción particular del lenguaje y del tiempo revisando las nociones de “voluntad de poderío”, “caos”, “reactivo”, y “gramática” de Friedrich Nietzsche, para poner de manifiesto, lo que Valenzuela denomina, el acto puro de la labor creativa, siempre oscilante entre la construcción y la destrucción del objeto y del sujeto, localizado en el entrecruzamiento y el conflicto de las diferentes lenguas/ pensamientos que habitan a los teatristas de provincias.
Esta edición #0 de la publicación del Cepia estuvo a cargo del equipo Editorial, conformado por Emilio Garbino, Anastasio Pizarro y Gabriela Carrión, ayudantes alumnos y adscriptos del período 2011-2012. Este equipo tuvo bajo su responsabilidad diseñar contenidos, realizar las entrevistas e invitaciones a los participantes de la sección “Reflexiones” y desarrollar el diseño web. Además, queremos agradecer especialmente al equipo de registro, documentación y archivo (RDA), integrado por Julio Paiva, Rocío Fornero, Malena Catoni, Carla Piacenza, también ayudantes alumnos y adscriptos del centro, ya que el material de archivo producido es un recurso imprescindible para la realización de la publicación.
A diez años de existencia del Cepia, la presentación de esta publicación inaugura una dirección largamente esperada: la posibilidad de divulgar líneas de reflexión crítica sobre la producción artística, objetivo clave de nuestro trabajo.
Carina Cagnolo
Directora
Clementina Zablosky
Coord. Investigación
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